Alberto Luis Ávalos, de 25 años, permanece bajo custodia médica tras asesinar a su pareja, a tres niños y provocar la muerte de su hijo de seis meses. La cúpula policial calificó el hecho como el crimen más atroz registrado en el Chaco en los últimos 70 años.
La provincia del Chaco no sale de su conmoción ante lo que ya se considera una de las mayores tragedias criminales de su historia reciente. En las últimas horas tras trascender los escalofriantes detalles del hecho, se conoció la fotografía de Alberto Luis Ávalos (25), el principal y único acusado de perpetrar el femicidio de su expareja y el brutal asesinato de cuatro menores de edad durante la mañana del domingo en el barrio Matadero de esta localidad.
Lo que en las primeras horas de la jornada pareció responder a un incendio domiciliario en la calle Islas Malvinas al 1200, derivó rápidamente en una escena dantesca al constatarse la intervención directa del imputado antes de que las llamas consumieran la precaria estructura de madera, mampostería y nailon.
Un ataque letal y cruento
Según la reconstrucción preliminar articulada por la Policía del Chaco, el sangriento episodio se desató alrededor de las 6:00 de la mañana. Ávalos habría estrangulado en primera instancia a su pareja, Rocío Aranda (22), para luego atacar ferozmente con un arma blanca a tres niños que dormían en la finca: su propio hijo Franco Aranda (4), y sus sobrinos Adriana Barrios (5) y Bruno Barrios (4), estos últimos hijos de una hermana de Rocío que habita a pocos metros de la vivienda.
Acto seguido, el agresor roció el inmueble y desató el fuego sosteniendo en sus brazos a su bebé de seis meses, Bernardo Ávalos. De acuerdo con el informe preliminar, el pequeño falleció producto de la inhalación masiva de monóxido de carbono.
Posteriormente, Ávalos intentó quitarse la vida mediante ahorcamiento en el frente de la propiedad, pero la rápida intervención de vecinos impidió su deceso. Los agentes policiales lo hallaron inconsciente junto al bebé, a quien trasladaron de urgencia al hospital local, aunque ingresó sin signos vitales.
Evidencias de la masacre y cuadro psiquiátrico
Durante la inspección ocular en la escena de los crímenes, los peritos del Gabinete Científico secuestraron un cuchillo de cocina marca Tramontina de 27 centímetros con vestigios hemáticos, tramos de soga, un encendedor, teléfonos celulares y prendas de vestir ensangrentadas.
Ávalos fue conducido al centro de salud local, donde la evaluación médica determinó que presentaba un cuadro de psicosis aguda, marcas de lazo en el cuello compatibles con el intento de suicidio y signos de intoxicación por consumo de sustancias.
El fiscal subrogante Gustavo Valero, al frente de la Fiscalía N.º 1 de Presidencia Roque Sáenz Peña, formalizó la aprehensión del sujeto en la causa caratulada como quíntuple homicidio agravado. En el marco de las diligencias, la Justicia ordenó además la incautación de las prendas deportivas que vestía el sospechoso al momento de su traslado.
Por disposición judicial y bajo un estricto operativo a cargo de la División C.O.M. y la Zona VIII de la Policía, el imputado fue trasladado y alojado en el Complejo Penitenciario N.º II de Sáenz Peña, mientras la morgue judicial concluye los exámenes de autopsia que determinarán con precisión la causa médica de la muerte de las cinco víctimas.

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