Fernando Ojeda, cronista del medio TV Local, fue detenido durante casi siete horas en Margarita Belén luego de abordar al mandatario con preguntas sobre la deficiente situación del servicio de agua potable en la localidad. El gobernador no respondió y lo tildó de “militante kirchnerista”. El juez de Paz de Margarita Belén, quien avaló la detención, nunca habló con el detenido ni tampoco vio en qué condiciones estaba. Llamativas contradicciones entre el relato del jefe de Policía y el parte de prensa policial sobre lo ocurrido.
Un periodista del medio TV Local fue detenido de manera arbitraria el miércoles en Margarita Belén, luego de intentar entrevistar al gobernador Leandro Zdero en el marco de una visita oficial al Club San Martín. Fernando Ojeda permaneció en la comisaría local desde aproximadamente las 18 hasta la una de la madrugada acusado de “promover desorden”.
De acuerdo a los videos que se viralizaron durante la noche del miércoles, Ojeda se acercó al gobernador para realizarle preguntas sobre la situación del agua potable en esa localidad. La respuesta de Zdero fue calificar al cronista de “militante kirchnerista” y seguir su camino. Minutos después, el joven fue detenido por personal policial.
El informe oficial de la Policía del Chaco indicó que Ojeda fue detenido mediante la difusa acusación de “promover desorden” —muy usada en el ámbito policial cuando no hay una imputación concreta—, y de “violar el perímetro de seguridad” del gobernador —una acusación novedosa que en sí debería poner en alerta al trabajo de prensa local—.
Según ese comunicado, “un ciudadano comenzó a promover el desorden” en la esquina de Emilio Rodríguez y 9 de Mayo, “intentó violar el perímetro de seguridad” del gobernador y luego “intentó escapar”. La detención quedó encuadrada bajo el artículo 60 del Código de Faltas provincial, que establece las ambiguas acusaciones de “perturbaciones y desórdenes” y prevé hasta 30 días de arresto o multa equivalente en efectivo de hasta seis remuneraciones mensuales, mínima, vital y móvil.
Si bien el jefe de la Policía del Chaco, Fernando Romero, defendió el accionar policial, brindó una versión distinta de lo difundido por su propia prensa oficial. En diálogo con Ciudad TV, negó que la detención tuviera que ver con la labor periodística de Ojeda y tampoco hizo mención a una supuesta violación de un perímetro de seguridad del gobernador. Afirmó que el joven fue detenido porque tuvo un “entredicho” con personal policial a quienes habría insultado a unos 100 metros del club. Romero además aseguró desconocer que Ojeda era periodista de un medio de Colonia Elisa. Dijo que se enteró después, por las redes sociales.
El juez que no sabe
El juez de Paz de Margarita Belén, José Luis Pontón, fue quien mantuvo detenido a Ojeda desde que la policía lo capturó hasta la una de la madrugada. Reconoció que en ningún momento se comunicó directamente con el cronista detenido ni tampoco vio como estaba, desconoció que su captura se haya producido en el marco de una cobertura periodística y afirmó que sólo se ciñó a la versión policial para ratificar la validez del procedimiento.
Pontón explicó que fue notificado de la detención a partir de un llamado de una oficial policial local que formaba parte del operativo de seguridad desplegado durante la visita del mandatario provincial.
“Ellos se comunican conmigo y me ponen en conocimiento de que aparentemente hubo un disturbio, una manifestación o un reclamo. El personal de seguridad del gobernador intentó apartarlo y el personal policial trató de identificarlo. Se da la fuga y lo detienen”, relató.
Según indicó Pontón, tras la aprehensión se realizaron “las diligencias de rigor” y se ordenó la identificación del joven donde se constató que no tenía antecedentes penales. Además, sostuvo que no fue informado de lesiones y que posteriormente recibió llamados del abogado defensor y de un periodista local para interiorizarse sobre la situación del detenido.
El juez señaló que el joven recuperó la libertad durante la madrugada, alrededor de la una de la mañana, luego de evaluar que no existían motivos para mantenerlo privado de la libertad. “No es un hecho que amerite una prisión preventiva”, sostuvo.
Esta revista le consultó a Pontón si sabía que el episodio ocurrió mientras el detenido realizaba una actividad periodística. “No me consta que sea en uso de ese tipo de actividades”, afirmó, y agregó que recién podrá evaluar con mayor precisión el caso cuando tenga acceso al expediente, al informe policial completo y escuche al acusado.
Respecto de la aplicación del artículo 60 del Código de Faltas como un comodín para detener personas de manera arbitraria, el juez explicó que la calificación inicial es provisoria y puede modificarse a partir del análisis de los hechos y las pruebas. “Los tipos contravencionales son amplios. Tendría que analizar los hechos y las pruebas”, expresó.
También fue consultado sobre el procedimiento judicial en este tipo de casos y el amplísimo margen de actuación de la policía en detenciones por contravenciones. Frente a los cuestionamientos sobre una situación de indefensión, especialmente tratándose de un trabajador de prensa, Pontón sostuvo que su actuación se enmarca en prácticas habituales de la justicia de faltas y remarcó que suele proceder “en consonancia” con otros jueces de la provincia.
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