Lo que parecía un trámite de rutina terminó en un importante secuestro legal. Un hombre de 52 años se presentó en la Planta Verificadora N° 7 de Charata con el objetivo de realizar la inspección técnica de su camioneta Toyota Hilux, sin imaginar que el vehículo guardaba una deuda pendiente con la justicia cordobesa.
Durante el control físico y la consulta en los sistemas informáticos, los agentes de la Policía Caminera detectaron que el rodado poseía un pedido de secuestro activo desde el 31 de julio del año 2002. La solicitud provenía del Juzgado N° 2 de la Policía de Córdoba, lo que motivó la inmediata intervención de los verificadores.
Ante esta situación, se procedió al secuestro formal del vehículo y al traslado del conductor hacia la comisaría jurisdiccional para las actuaciones legales correspondientes. El hecho destaca la importancia de los controles de trazabilidad de los rodados que circulan por el interior provincial.
En paralelo, sobre la Ruta Nacional N° 16, a la altura del kilómetro 172 en Sáenz Peña, los efectivos de la Caminera demoraron a un joven durante un control de rutina.
Tras consultar sus datos personales, se confirmó que el mismo presentaba una solicitud de captura activa por parte de la justicia, por lo que fue puesto de inmediato a disposición de las autoridades pertinentes.
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